Os dejo la crónica que nuestro pupilo Nacho Sierra ha escrito del Campeonato de España de Duatlón MD celebrado en Orihuela. Todo le salió a pedir de boca y en absoluto fue fruto de la casualidad: trabajo, trabajo y trabajo se tradujeron ahí en resultados. Mi más sincera enhorabuena, Nacho; es un orgullo entrenarte.

El Campeonato de España de Duatlón MD era mi primer objetivo de la temporada 2018, y lo íbamos a intentar cumplir en Orihuela. De nuevo corriendo en élite y compitiendo contra mí mismo. El resultado: 3:28h y la satisfacción de recoger los frutos del trabajo duro.

El listón más alto

La de ayer fue sin duda la prueba con más nivel de todas en las que he participado a lo largo de las 7 temporadas que llevo en este deporte. No se me ocurre mejor manera de satisfacer el anhelo de volver a enfundarme el mono de los #hijosdelpuerto.

Logré controlar la primera carrera a pie de inicio a fin. Ese era el plan y salió. Hubo algún cambio respecto al recorrido del año pasado y salían cerca de 17 kilómetros que completé a una media de 3:45min/km. Estaba muy lejos de la cabeza, pero esa no era mi guerra.

Ya montado en la bici tenía unas sensaciones muy buenas. El trabajo realizado en el tren inferior y los entrenamientos variados de calidad para este sector han salido a relucir. Está claro que Life evolu-tri-ON funciona.

De nuevo, el recorrido ciclista presentaba cambios respecto al año anterior. Fue una bici dura, con 700 metros de desnivel positivo, una carretera muy sucia por la lluvia y kilómetros y kilómetros de asfalto en muy mal estado. Pero quejas las justas: es la misma carretera para todos los que participamos.

Completé los 64 kilómetros en 1:53h, disfrutando encima de la bici como nunca: eso ya era un gran logro.

Sensaciones inmejorables

Comencé a correr al ritmo acordado con Sergio, con cabeza y pensamientos positivos, y logré terminar con unas sensaciones que firmaría en cualquier carrera. Completé algo más de 7 kilómetros en 30 minutos. Resultó clave el trabajo de visualización con mi entrenador, pero sobre todo la comunicación casi diaria con él. Y por supuesto, mi chica animándome me dio ese empujoncito adicional que tanto se agradece.

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